Fantasia
Cuántas veces nos hemos atrapado en nuestras propias palabras? en nuestros propios pensamientos? Repitiéndonos de manera insaciable una y otra vez lo mismo de distintas formas…
He recuperado infinitas palabras que resguardadas permanecían y en todas ellas cúmulos de desespero afloraban.
Pero un duende apareció de la nada y me sopló en la oreja sin decir nada. Y con una elegancia deslumbrante hizo con todas esas hojas fantásticas figuras de papiroflexia.
Y de las hojas que albergaban tus llantos aparecieron divertidos personajes y tu y yo, los dos juntos, nos hemos reído.
Siempre nos unirá algo… y te contaré un secreto que me ha revelado el duende… me ha prometido que irá viniendo con un camión cisterna amenudo, para llevarse todas las lágrimas derrochadas y con ellas irá regando un campo de flores que preparará especialmente para nosotros. Flores que sólo sabrán sonreir, para que al mirarlas sepamos corresponderlas y que nos recuerden lo realmente bello que eso es.
