Refracción de Madrugada I
Esto lo escribí anoche con la intención de colgarlo hoy, es mera casualidad…
Antes me sentía menos libre y a su vez menos solo… es curiosa la vida, capaz de contrastes y aparentes contradicciones aunque prácticamente siempre de una lógica aplastante, el arte de la causalidad.
Mañanas en las q lo primero que haría tan solo abrir los ojos es llamarte y preguntarte cómo te va, o días en los que me pregunto qué estarás haciendo, en qué estarás pensando. Días en los que me vienen sin una razón aparente momentos a la memoria, sobretodo momentos buenos.. qué te voy a contar ya sabes como va esto… incluso días en que mi imaginación se desborda y fantasea cómo hubiese sido si… Sin castigos, sólo jugando a imaginar ya sabes de qué hablo, me lo enseñaste tu.
Y aunque la balanza siempre se compense y muchos otros días sea consciente tocando con los pies en el suelo y viviendo mi día a día con toda la intensidad y alegría de lo que soy capaz, me alegra tener esos “otros” días, los cuales me impregnan de una nostalgia que únicamente consigue dejar en mi su sabor dulce, desapareciendo lo amargo.
Pero no siempre es fácil saber qué hacer ni cómo hacer las cosas. Días en los que me digo que me gustaría que fueras una de las poquitas personas del círculo pequeñito a las que puedo contar todo sin tapujos, ni caretas, hablar de la vida, de las cosas que me pasan… pero acto seguido se enciende en mi un aviso que me dice que quizá no fuese tan buena idea…que eso quizás doliese, pq en un esfuerzo poniéndome en situación y siendo cristalinamente sincero, a mi seguro que aún si que me dolerían cosas. No por ello no te las deseo, al contrario. Los celos duelen pq no son buenos y aunque yo esté rehaciendo mi camino no significa que no pueda sentirlos, claro que si, eras una “cosita” muy mía (lo de cosita es en tono cariñoso.. que no salga la vena activista jeje) y creo q es un sentimiento muy humano. Pero cada día escuece menos todo y ansío el día en que me puedas contar, mientras tomamos una cervecita bien fresquita, que acabas de conocer al hombre de tu vida y que brindemos sinceramente por ello.
Y si en algún momento se buscan respuestas y parece que no puedan aparecer quizá es que sean preguntas trampa, inoportunas o sencillamente es que estén mal formuladas… Igual a ti no te sirve lo que pueda decirte, cada uno está sumergido en su propia búsqueda.. pero yo cuando una pregunta contiene un “por qué” ya miro de darle la vuelta pq sino está condenada casi seguro a no llevarme a ningún lugar de provecho. Desenredar la pregunta y desnudarla de tal manera hasta prácticamente conseguir que la respuesta obligadamente sea un “si” o un “no”… aunque eso a veces no es nada fácil… no decaeremos.
Y ya que se me brinda la oportunidad jugaré con la ventaja de réplica… las terceras lágrimas fueron simple y llanamente de la impotencia de ver un ser decidido a ver la conspiración donde había una mano tendida, decidido a ver la traición donde había habido única y exclusivamente lealtad… que no marchaba todo lo bien que debería ir? Obvio… pero precisamente mi espera a que llegases para poder poner remedio en ello fue mi manera de decirte que creía en nosotros y estaba dispuesto a remontarlo. Pero la comunicación no fue nunca ni “mi” ni “nuestro” fuerte. Pero no importa, era solo q me apetecía decirlo.
Lo dejo ya, solo aclarar que te lo he escrito aquí pq así no es seguro q lo leas, yo me quedo desahogado igual y tampoco tengo nada que esconder, un abrazote.
